El frío invade el pensamiento lúgubre de la tarde, se torna batalla entre cada gota contra el recio viento, y entre ellas tú y mi pensamiento....distante, tan lejos. No tengo ganas de seguir, me muero en cada duelo, me abate el frío de este invierno, solo pienso, solo espero, solo me resigno a vivir este momento; mientras continua en la intemperie el estremecedor ruido de la batalla entre el agua y el viento....se queja el cielo, abre con furor su grito de guerrero y define si el agua o el viento, el frío al final es quien se lleva el cetro, devastada queda la tierra y mi corazón como la tierra moribundo se aferra a tu silencio.
"Hazme llorar con la verdad para que mañana no me destruyas con la mentira". Anónimo